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Las mallas del bubble hash, de 25 a 220 micras

Redacción cbdlovers 13 min

Los números de las bolsas de bubble hash no son una escala de calidad: son medidas. Indican el diámetro de poro en micras, y cada malla recoge una franja de tamaños distinta. Saber qué franja corresponde a qué es toda la diferencia entre comprar al azar y comprar con criterio.

Esta página es la tabla y su lectura. El funcionamiento del procedimiento —agitación, temperatura, secado— está descrito en la página dedicada a la separación con hielo; aquí se empieza donde aquella termina.

Qué decide la malla

Antes de la tabla conviene fijar qué significa el número realmente, porque se lee mal con regularidad.

El número es un diámetro

Indica la abertura de poro de la red, en milésimas de milímetro. Una bolsa de 73 deja pasar todo lo menor de 73 micras y retiene el resto.

Qué queda retenido

La fracción que recoge una bolsa es la comprendida entre su poro y el de la bolsa inmediatamente superior. Es una franja, no un valor único, y por eso las fracciones se solapan poco.

Por qué el tamaño importa

Porque las cabezas de los tricomas tienen una distribución de tamaños definida: las capitadas pedunculares, que contienen casi toda la resina, se sitúan orientativamente entre cincuenta y cien micras.

Qué implica eso

Que las mallas de esa franja recogen cabezas enteras, las de arriba recogen material vegetal y las de abajo fragmentos. Toda la tabla es la consecuencia de ese hecho.

La tabla de las mallas

Los valores varían ligeramente entre fabricantes, pero la secuencia es esencialmente estándar y la lógica no cambia.

220 micras

Es la bolsa de trabajo: contiene el material vegetal durante la agitación y no recoge producto. Algunos sistemas usan 190 o 250 con la misma función.

160 y 120 micras

Recogen cabezas grandes junto con fragmentos vegetales que pasaron de la bolsa de trabajo. Es la fracción con más contaminación visible y la menos apreciada de las útiles.

90 y 73 micras

La franja central, donde se recogen las cabezas enteras. Es el material más limpio y el que en la mayoría de las listas de precios cuesta más.

45 y 25 micras

Fragmentos de cabeza, trozos de pie y restos celulares. No es material sin valor, pero está mezclado y se comporta distinto frente al calor.

Por qué la fracción intermedia es la más limpia

Es el punto central de la tabla y merece explicarse en lugar de darse por supuesto.

Qué ha quitado ya la malla superior

Todo lo mayor de noventa o ciento veinte micras: hojitas, trozos de bráctea y cabezas todavía adheridas al tejido. La fracción intermedia recibe un material ya limpiado desde arriba.

Qué deja pasar la malla inferior

Todo lo menor que su poro: fragmentos de cabeza rota y polvo celular. La fracción intermedia retiene las cabezas enteras y deja bajar los pedazos.

Por qué eso se traduce en pureza

Porque una cabeza entera es una bolsa cerrada con la secreción dentro, mientras que un fragmento es resina ya expuesta al aire mezclada con restos. La diferencia se ve en el color y en el olor.

Por qué el 73 cuesta más que el 90

No siempre, y depende del material. Donde ocurre, es porque en muchos lotes la distribución de tamaños tiene su máximo en torno a esa medida, y esa fracción es la más abundante entre las limpias.

Cómo se evalúa una fracción

Cuatro observaciones, y tres no requieren equipo.

El color

Del rubio claro al beige en las fracciones limpias. Un verde marcado indica material vegetal, y uno oscuro indica oxidación o un secado hecho en caliente.

La granulometría

Un material bien separado se compone de gránulos distintos y sueltos. Un bloque que no se desmenuza retuvo humedad durante el secado.

El olor

Nítido y vegetal en las fracciones frescas. Cualquier nota a cerrado remite a la fase de secado y es irreversible.

El aspecto con lupa

A sesenta aumentos se distinguen cabezas enteras de fragmentos. Es la observación que dice si una fracción declarada como intermedia lo es de verdad.

El sistema de estrellas, y qué significa

Es la clasificación más difundida del comercio y la menos formalizada de todas.

De dónde viene

De una convención de mercado que gradúa el material de una a seis estrellas según su comportamiento frente al calor. No tiene base normativa y ningún organismo la certifica.

Qué pretende medir

La cantidad de residuo que queda tras el calentamiento: menos residuo, más estrellas. Es una forma indirecta de estimar cuánto material vegetal hay.

Por qué no es tan fiable como parece

Porque la valoración es visual, subjetiva y la hace quien vende. Dos vendedores pueden asignar estrellas distintas al mismo material sin que ninguno esté mintiendo.

Qué usar en su lugar

El número de micras de la fracción y el boletín del lote. Son dos datos verificables, y la combinación dice más que cualquier número de estrellas.

Qué decide el rendimiento

El rendimiento total y la distribución entre fracciones dependen de factores que conviene separar.

La densidad de tricomas del material

Es el techo absoluto. Un material pobre en cabezas no produce fracciones intermedias abundantes por bien que se trabaje.

La madurez en la cosecha

Las cabezas maduras se desprenden con más facilidad y son mayores. Un material cosechado pronto da una distribución desplazada hacia las mallas finas.

El estado del material

Fresco congelado o secado. El primero conserva mejor la fracción volátil y tiende a dar fracciones intermedias más abundantes; el segundo tolera mejor los errores.

La agitación

Más enérgica significa más rendimiento y más restos en las fracciones finas. Es el compromiso que cada productor resuelve a su manera, y el rendimiento solo no dice si lo resolvió bien.

Los defectos más comunes, y qué los causa

Cuatro defectos reconocibles, cada uno con una causa precisa en el proceso.

El color verde

Material vegetal que pasó de la bolsa de trabajo, normalmente por una agitación demasiado enérgica o por un material muy seco que se fragmentó.

La textura pastosa

Secado incompleto. Es el defecto más serio porque abre la puerta al desarrollo microbiológico, y no se corrige secando después.

El color muy oscuro

Oxidación, por secado a temperatura alta o por tiempo transcurrido. No vuelve inservible el material pero indica que perdió fracción volátil.

La ausencia de olor

Material viejo o mal secado. Es el indicio más inmediato y el más difícil de disimular, y por eso el olfato vale como primera comprobación.

Cómo se compara con el tamizado en seco

Son los dos métodos mecánicos principales y las diferencias no son de calidad sino de naturaleza.

El principio

El tamiz en seco separa por tamaño aprovechando la fragilidad del pie en frío o a temperatura ambiente; el agua helada añade la densidad como segundo criterio de separación.

La selectividad

El agua es más selectiva y recupera una proporción mayor de las cabezas presentes. El tamizado en seco es más rápido y no introduce agua en el proceso.

El riesgo

El tamizado en seco no tiene una fase de secado que gestionar; el bubble hash sí, y ahí se concentra su riesgo. Es el precio de la mayor selectividad.

Qué cambia en el boletín

En un material que pasó por agua la sección microbiológica pesa más que en un tamizado. Es la línea que hay que buscar primero cuando el método declarado es este.

Qué muestra el boletín

La lista es la de un concentrado mecánico, con una línea que aquí pesa de forma particular.

El perfil de cannabinoides

CBD, CBDA, THC y THCA con el total calculado. La concentración multiplica también el THC, y es el total el que se compara con el límite aplicable.

La microbiología

Recuentos y patógenos definidos. En este material es la sección decisiva, por la fase de secado descrita arriba.

Metales y fitosanitarios

Como en todo concentrado. La separación con agua no los elimina y la concentración los lleva a valores más altos que en la materia prima.

Los disolventes residuales

No aplican, porque el método no usa ninguno. Su presencia describiría un producto distinto del declarado.

Por qué la concentración de contaminantes importa

Es el argumento que este sitio repite y que aquí tiene una forma numérica precisa.

El factor

Si de cien gramos de material se obtienen cinco de producto, todo lo que no se retiró está en una masa veinte veces menor. El factor vale para el cannabidiol y vale para los residuos.

Por qué el método no protege

Porque separa por tamaño y densidad, no por naturaleza química. Un residuo adherido a la superficie de la cabeza viaja con la cabeza.

Qué implica sobre la materia prima

Que un material apenas aceptable de partida puede dar un concentrado fuera de límites. Es la razón por la que los productores serios parten de material ya analizado.

Qué implica para quien compra

Que el boletín del concentrado no es sustituible por el del material de origen. Son dos documentos distintos y hace falta el segundo.

Cómo se lee una lista con varias fracciones

Un productor que vende las fracciones por separado ofrece una lista que parece complicada y que se lee en un minuto.

El precio no sigue al número

No hay relación lineal entre micras y precio: la franja central cuesta más, y en los dos extremos baja. Una lista en la que el precio sube o baja de forma monótona con el número describe una política comercial, no una realidad de proceso.

La cantidad disponible dice mucho

Las fracciones intermedias suelen ser las más abundantes en un lote bien trabajado. Si el productor tiene mucho material en las mallas finas y poco en el centro, la agitación fue demasiado enérgica o la materia prima era pobre.

Las fracciones combinadas

Muchas listas ofrecen un producto que une dos mallas contiguas, por ejemplo 73 y 90 juntas. Es una opción legítima y se compara con el precio de las dos por separado, no con el de la mejor de las dos.

Qué falta casi siempre

El peso disponible por fracción y la fecha de elaboración. Son los dos datos que permitirían entender cómo fue el lote, y su ausencia es la norma incluso entre vendedores serios.

Qué se hace con las fracciones menos limpias

No todo lo que sale de las bolsas tiene el mismo destino, e ignorarlo lleva a comparaciones equivocadas.

Las fracciones finas

Ricas en restos, valen menos y se prensan a menudo, donde el defecto pesa menos.

Las fracciones anchas

Con material vegetal visible, son las más baratas y sirven de materia prima para transformaciones posteriores que de todos modos filtran.

La mezcla

Vender todas las fracciones juntas es común y no es deshonesto si se declara. El precio debería reflejarlo, y la diferencia con una fracción seleccionada es notable.

Cómo saber qué se compra

Preguntando la fracción. Un productor la conoce; un revendedor a menudo no, y eso ya es la respuesta.

Qué cambia entre una cosecha y otra

La variabilidad en este producto es alta y no depende de la destreza de quien trabaja, lo cual es una distinción útil para no repartir culpas equivocadas.

La distribución de tamaños

Cambia con la variedad, con la madurez y con las condiciones de cultivo. El mismo productor con el mismo procedimiento obtiene distribuciones distintas de dos cosechas distintas, y eso se ve en qué fracción resulta más abundante.

El rendimiento total

Depende sobre todo de la densidad de tricomas del material de partida. Un rendimiento bajo sobre un material pobre no dice nada del proceso; uno alto sobre un material pobre dice bastante, y no bueno.

El color

Varía con la madurez en la cosecha y con la rapidez del secado. Un color distinto entre dos lotes del mismo productor es normal y no indica por sí solo un problema.

Por qué todo esto justifica el boletín por lote

Porque con esta variabilidad un documento referido a la gama no describe nada útil. Es una de las categorías donde el análisis por lote deja de ser un trámite burocrático.

Un glosario corto, para no volver atrás

Cuatro términos que aparecen en cualquier ficha de este producto.

Micra

Milésima de milímetro. Es la unidad de los poros de las bolsas y de las cabezas de los tricomas, y el puente entre esta página y la de anatomía.

Fracción

El material recogido por una malla concreta. Cada fracción tiene su tamaño y su limpieza y un precio distinto.

Full melt

Expresión comercial para un material que deja poco residuo al calentarse. Describe un comportamiento observado, no una especificación medida.

Bolsa de trabajo

La malla más ancha, que contiene el material vegetal y no recoge producto. Su función es de contención.

Qué preguntar antes de comprar

Cuatro preguntas cortas, y ninguna exige conocimientos técnicos.

Qué fracción es

El número de micras, no un adjetivo ni un número de estrellas. Es el dato que más distingue dos productos parecidos.

Cómo se secó

Liofilizado o al aire, y en cuánto tiempo. Es la pregunta que separa a un productor atento de uno que improvisó.

El boletín incluye microbiología

En un material que pasó por agua es la sección decisiva y su ausencia deja fuera la pregunta principal.

De qué material de partida

Fresco congelado o secado, y con qué boletín. Cambia el perfil esperable y las precauciones exigidas.

Lo que esta página no decide

Qué fracción es mejor

Depende del uso y del material. La intermedia suele ser la más limpia, y no siempre es la de mejor relación entre precio y rendimiento.

Qué efecto produce

No lo describimos. No existe ninguna declaración de propiedades saludables autorizada para el cannabidiol en la Unión Europea.

Depende del país y de la forma del producto. Las páginas legales del sitio cubren los mercados uno a uno, con las fechas.

Qué producto comprar

No referenciamos ninguno aquí. Los criterios anteriores valen para cualquier oferta.

Preguntas frecuentes

Un número de micras más bajo significa mejor calidad

No. Indica un tamaño de partícula menor, lo cual en las mallas finas significa fragmentos y no cabezas enteras. La calidad está en la franja central, y un 25 micras no es mejor que un 73: es otra cosa.

Qué diferencia hay entre 73 y 90

Poca, y depende del material. En muchos lotes la distribución de tamaños tiene su máximo entre esos dos valores, y cuál de las dos fracciones resulte más abundante y más limpia cambia de cosecha en cosecha.

Las estrellas son un criterio fiable

Son una convención de mercado sin base normativa, asignada visualmente por quien vende. Sirven como indicación aproximada y no sustituyen al número de micras ni al boletín del lote.

Por qué mi bubble hash se ha vuelto más oscuro

Oxidación, que es normal y progresiva. Se acelera con la luz, con el aire y con los ciclos de temperatura, y va de la mano con la pérdida de aroma. Un recipiente pequeño, opaco y en frío la retrasa pero no la detiene.