El nombre de una bolsa que acabó siendo el del método
«Ice-o-lator» era el nombre comercial de una bolsa filtrante, y acabó siendo el nombre del método. Pasó lo mismo que con otras marcas convertidas en nombre común, y hoy designa genéricamente la separación de resina con agua y hielo, sea cual sea el fabricante del equipo.
El principio es sencillo, las variables son cuatro y la última —el secado— es la que decide si el lote llega íntegro o se echa a perder. Esta página las recorre todas y termina donde terminan todas las de este sitio: en qué debe mostrar el boletín.
De dónde viene el nombre
Merece contarse, porque explica por qué dos productos llamados igual pueden estar hechos con equipos muy distintos.
La marca original
El nombre nace como denominación comercial de un sistema de bolsas filtrantes difundido en Europa a partir de los años noventa. Era un producto concreto de un fabricante concreto.
Cómo se volvió genérico
Porque llegó antes y se difundió más. Quien quería describir el procedimiento usaba el nombre del equipo que todo el mundo conocía, y de ahí el salto a nombre común fue rápido.
Qué designa hoy
El método, no la marca. Un producto descrito así puede haberse obtenido con cualquier sistema de bolsas, y por eso el nombre por sí solo no dice nada sobre la calidad.
Por qué la distinción importa
Porque lo que determina el resultado no es la marca de las bolsas sino las cuatro variables descritas más abajo. El nombre es un atajo útil, no una especificación técnica.
Qué hay dentro del cubo
Tres ingredientes y nada más. La sencillez de la lista es toda la ventaja del método.
El material vegetal
Fresco congelado o secado. El primero da un perfil aromático más rico y exige más cuidado; el segundo es más fácil de manejar y más pobre en fracción volátil.
El hielo
Sirve para mantener la mezcla cerca de cero durante toda la agitación. No es un accesorio: es la condición que hace posible la separación, como explica el apartado siguiente.
El agua
Fría, y en cantidad suficiente para que el material se mueva con libertad. Un cubo demasiado lleno impide el movimiento y reduce el rendimiento sin que se entienda por qué.
Qué no hay
Ningún disolvente, ningún aditivo, ningún tensioactivo. Es la razón por la que el boletín de este material no necesita un panel de disolventes.
Por qué el frío hace el trabajo
Es el punto central del método y se explica pocas veces, aunque es todo el mecanismo.
Qué le pasa a la resina
A temperatura cercana a cero la secreción dentro de la cabeza del tricoma se endurece. La cabeza deja de ser una gota blanda y pasa a ser una partícula sólida.
Qué le pasa al pie
Se vuelve quebradizo. El pie que sostiene la cabeza se rompe con una agitación mucho más suave que la que haría falta a temperatura ambiente.
Por qué eso hace posible la separación
Porque una partícula sólida de tamaño conocido se separa por tamizado; una gota pegajosa no. El frío convierte el problema en un problema de tamaños.
Qué pasa si la temperatura sube
La resina vuelve a ser pegajosa, se adhiere al material vegetal y a las mallas, y el rendimiento se desploma. Es el error más común y el más fácil de evitar añadiendo hielo.
Las cuatro variables que lo deciden todo
Agitación, temperatura, tiempo y secado. Las tres primeras afectan a la separación, la cuarta a la supervivencia del lote.
La agitación
Debe bastar para desprender las cabezas y no ser tan violenta como para fragmentar el material vegetal. El punto de equilibrio depende del material, y pasarse lleva restos a las fracciones finas.
La temperatura
Cerca de cero durante todo el proceso. Se controla añadiendo hielo y no prolongando la agitación más allá del punto en que el hielo se ha derretido.
El tiempo
Ciclos cortos y repetidos dan mejores resultados que un ciclo largo. El primero recoge las cabezas más expuestas, los siguientes las más retenidas, y las fracciones no son equivalentes.
El secado
Es la variable que decide si el producto vale algo. El apartado dedicado más abajo explica por qué es también la más descuidada.
El orden de las mallas, y qué hace cada una
La pila de bolsas es la parte visible del método, y los números tienen una lógica precisa.
La bolsa de trabajo
La más ancha, en torno a doscientas micras, contiene el material vegetal durante la agitación. No recoge producto: retiene la planta.
Las mallas anchas
Entre ciento sesenta y ciento veinte micras aproximadamente. Recogen cabezas grandes junto con fragmentos vegetales, y es la fracción con más contaminación visible.
Las mallas intermedias
En torno a noventa y setenta y tres micras. Aquí se recogen las cabezas enteras, y es la fracción más apreciada: el tamaño coincide con el de los tricomas capitados pedunculares.
Las mallas finas
Cuarenta y cinco y veinticinco micras. Recogen fragmentos de cabeza y restos celulares. No es material sin valor, pero está mezclado y se comporta distinto frente al calor.
El secado, donde se gana o se pierde
Merece el apartado más largo porque es la fase en la que más lotes se estropean.
Por qué es crítico
El material sale de las bolsas mojado. El agua y la temperatura ambiente son la combinación que permite el desarrollo microbiológico, y la ventana útil se mide en horas.
Cómo se hace mal
Dejando el material en capa gruesa a temperatura ambiente. El exterior se seca, el interior sigue húmedo, y el problema se desarrolla donde nadie lo ve.
Cómo se hace bien
Capa fina, temperatura baja, aire en movimiento y el menor tiempo posible. La liofilización es el método que da mejores resultados, y también el más caro.
Cómo se reconoce un secado mal hecho
Olor a cerrado, textura que sigue pastosa, y con lupa un aspecto opaco en lugar de granuloso. En caso de duda, el panel microbiológico es la única respuesta.
Qué muestra el boletín de este material
La lista es la de un concentrado mecánico, con una línea que pesa de forma particular.
El perfil de cannabinoides
CBD, CBDA, THC y THCA con el total calculado. La concentración multiplica también el THC, y el cálculo con el factor 0,877 es el que se compara con el límite aplicable.
La microbiología
Es la línea decisiva en este material, por la razón descrita arriba. Un boletín sin esa sección, en un producto obtenido en agua, deja fuera la pregunta más importante.
Metales y fitosanitarios
Como en todo concentrado. La separación con agua no elimina ni unos ni otros, y la concentración los lleva a valores más altos que en la materia prima.
Los disolventes residuales
No aplican. El método no usa ninguno, y su presencia describiría un producto distinto del declarado.
Por qué un análisis de toxinas sería pertinente
Es el punto que el sector esquiva y que merece decirse con claridad.
Qué no cubre un panel microbiológico
Los recuentos de mohos y levaduras dicen cuántos organismos hay. No dicen qué pudieron producir esos organismos antes de ser contados.
Por qué en este material la pregunta se plantea
Porque el agua y un secado lento son exactamente las condiciones en las que la cuestión se vuelve pertinente. No es una alarma: es una consecuencia del procedimiento.
Qué análisis existiría
Uno específico, distinto del recuento microbiológico general y más caro. Existe, y se pide muy rara vez en este sector.
Qué saca de ahí quien compra
Que la pregunta merece hacerse, y que la respuesta —sea cual sea— dice algo sobre cuánto conoce el vendedor su propio producto.
Qué se observa en un producto bien hecho
Cuatro observaciones posibles sin equipo, y una que necesita lupa.
El color
Del rubio claro al beige. Un color verde indica material vegetal que atravesó las mallas; un color muy oscuro indica oxidación o un secado hecho en caliente.
La granulometría
Un material bien separado se compone de gránulos distintos y sueltos. Un bloque compacto que no se desmenuza retuvo humedad, y esa es una señal que no conviene ignorar.
El olor
Debe ser nítido y vegetal. Cualquier nota a cerrado, a tierra mojada o a sótano remite a la fase de secado, y no se corrige volviendo a secar.
El aspecto con lupa
A sesenta aumentos se distinguen cabezas enteras de fragmentos. Es la comprobación que separa una fracción intermedia bien hecha de una mezclada con las finas.
Qué se hace con las fracciones menos buenas
No todo lo que sale de las bolsas tiene calidad comparable, e ignorarlo lleva a comparaciones equivocadas.
Las fracciones finas
Ricas en restos, se comportan peor frente al calor y valen menos. Suelen destinarse al prensado, donde el defecto pesa menos.
Las fracciones anchas
Contienen material vegetal visible. Son las más baratas y las más adecuadas para transformaciones posteriores que de todos modos filtran.
La práctica de mezclar
Vender el conjunto de las fracciones como un solo producto es común y no es deshonesto si se declara. El precio debería reflejarlo, y la diferencia con una fracción seleccionada es considerable.
Cómo saber qué estás comprando
Preguntando qué fracción. Un productor lo sabe y lo dice; un revendedor a menudo no lo sabe, y eso ya responde a la pregunta.
Cómo cambia el resultado entre lotes
La variabilidad es alta en este método, y saber de dónde viene evita atribuirla al vendedor cuando no es cosa suya.
La materia prima
Dos lotes de la misma variedad con madurez distinta dan rendimientos y fracciones distintos. Las cabezas más maduras se desprenden con más facilidad, y eso desplaza la distribución entre mallas sin que el procedimiento haya cambiado.
La cantidad de hielo
Es el parámetro que más se deja al ojo. Menos hielo significa temperatura más alta hacia el final del ciclo, resina más pegajosa y una parte del producto que se queda adherida a las mallas.
El número de ciclos
Cada ciclo sucesivo recoge material progresivamente más retenido y menos limpio. Un productor que para después de dos ciclos obtiene menos producto y más constante; quien lo lleva a cinco obtiene lo contrario.
Por qué esto justifica el boletín por lote
Porque con esa variabilidad un documento genérico de la gama no describe nada. Es una de las categorías en las que el análisis por lote deja de ser una formalidad y pasa a ser la única información fiable.
Los errores de lectura más comunes
Cuatro, y todos nacen de confundir el método con el resultado.
Creer que «sin disolventes» significa puro
Significa sin disolventes. Metales, fitosanitarios y carga microbiológica no los toca el método y se concentran junto con lo demás.
Creer que el número de micras indica calidad
Indica un tamaño, no un mérito. La fracción intermedia suele ser la más limpia, pero un setenta y tres mal secado vale menos que un ciento veinte bien hecho.
Creer que basta el color claro
Es un buen indicio y no es una prueba. Un material claro pero mal secado tiene el mismo problema que uno oscuro, y el color no lo muestra.
Creer que un rendimiento alto es un mérito
Un rendimiento alto puede indicar una agitación demasiado enérgica, que arrastra restos a las fracciones. El rendimiento se lee junto con la limpieza, nunca solo.
El agua, y qué pasa después
Un detalle práctico que nadie cuenta y que tiene consecuencias reales.
Qué queda en el agua
Material vegetal en suspensión, fragmentos demasiado pequeños para las mallas y sustancias solubles. No es agua limpia, y en una producción ordenada se gestiona como residuo de proceso.
Por qué no se reutiliza
Porque cada ciclo la carga más y el material en suspensión reduce la eficacia de la separación siguiente. Agua fresca en cada ciclo es una regla práctica antes que higiénica.
Qué dice sobre la escala
El consumo de agua y de hielo es la restricción que limita este método a producciones pequeñas y medianas. Es la razón económica por la que no ha sustituido a la extracción con disolvente.
Por qué importa a quien compra
Porque un productor que explica cómo gestiona el agua está describiendo un proceso pensado, y quien nunca se lo planteó probablemente tampoco pensó en el secado.
Un glosario corto, para no volver atrás
Cuatro términos que aparecen en las fichas de este producto.
Bolsa de trabajo
La bolsa de malla ancha que contiene el material vegetal durante la agitación. No recoge producto y solo sirve para retener la planta.
Fracción
El material recogido por una malla concreta. Cada fracción tiene su tamaño de partícula y su grado de limpieza, y se venden a precios distintos.
Micra
Milésima de milímetro. Es la unidad en que se numeran las bolsas y en que se miden las cabezas de los tricomas.
Liofilización
Secado al vacío a baja temperatura, que retira el agua sin pasar por el estado líquido. Es el método que mejor preserva la fracción volátil y el más caro.
Qué preguntar antes de comprar
Cuatro preguntas cortas, y ninguna exige conocimientos técnicos para formularse.
Qué fracción es
El número de micras, no un adjetivo. Es el dato que más distingue dos productos aparentemente similares y el que explica el precio.
Cómo se secó
Liofilizado o al aire, y en cuánto tiempo. Es la pregunta que más separa a un productor atento de uno que improvisó.
El boletín incluye microbiología
En un material que pasó por agua es la sección decisiva, y su ausencia deja fuera la pregunta principal.
De qué material de partida
Fresco congelado o secado. Cambia el perfil aromático esperable y cambia las precauciones que el secado exigía.
Lo que esta página no decide
Si es mejor que el tamizado en seco
No lo es en abstracto. Es más selectivo y más exigente, y las dos cosas van juntas.
Qué efecto produce
No lo describimos. No existe ninguna declaración de propiedades saludables autorizada para el cannabidiol en la Unión Europea.
Si es legal en tu situación
Depende del país y de la forma del producto. Las páginas legales del sitio cubren los mercados uno a uno, con las fechas.
Qué producto comprar
No referenciamos ninguno aquí. Los criterios anteriores valen para cualquier oferta.
Preguntas frecuentes
Por qué el setenta y tres micras cuesta más
Porque es la malla que recoge sobre todo cabezas de tricoma enteras, dejando arriba el material vegetal y abajo los fragmentos. No es una regla absoluta: una fracción de setenta y tres mal secada vale menos que una de ciento veinte bien hecha.
Se puede hacer en casa
El procedimiento está al alcance de cualquiera con cubos, bolsas y hielo. El secado no: es la fase que exige equipo o mucha atención, y es donde fracasan la mayoría de los intentos domésticos.
El material fresco congelado siempre es mejor
Da un perfil aromático más rico porque la fracción volátil no pasó por un secado previo. A cambio exige más cuidado en cada fase, y un error cuesta más que con material ya seco.
Cómo sé si se secó bien
El olor y la textura dan el primer indicio: gránulos sueltos y olor nítido por un lado, bloque pastoso y nota a cerrado por el otro. La respuesta cierta es el panel microbiológico del lote, y en este material vale la pena exigirlo.